DE AQUÍ NACE LA COSTA
La Costa siempre ha tenido esa magia que no se explica: el sonido del mar, el calorcito rico en la piel y ese caminar por la playa con alguien especial mientras se comparte una buena chela. De ahí nace todo, de esa sensación, de ese momento que te hace pensar “ojalá esto durara un poco más”.
En 2015, empezó el sueño de crear cervezas que supieran justamente a eso: a tardes ligeras, refrescantes y fáciles de disfrutar, como solo la playa sabe serlo.
Al principio cocinábamos nuestras chelas para los compas: en la playa, en un restaurante amigo o en cualquier rinconcito donde el sol se sintiera bien.
Eran días sencillos, de mucha risa, de probar, de fallar, de aprender… y de brindar. Y aunque quizás no lo sabíamos en ese momento, esa misma vibra costera —esa energía tan nuestra— fue creciendo sin darnos cuenta.
Con el tiempo entendimos que esto queríamos compartirlo con más personas. Así que en 2020 abrimos nuestra planta, el corazón de La Costa, donde seguimos elaborando cada cerveza con el mismo espíritu relajado, alegre y costero que nos vio comenzar… ese que hace que una chela no sea solo una chela, sino un momento.
QUEREMOS TRANSMITIRTE ESTE SENTIMIENTO EN CADA TRAGO DE NUESTRA CHELA
NUESTRA COMUNIDAD ES EL ALMA DE LO QUE HACEMOS